11/3/09
A ver, ¿cómo explicar lo que siento al verte? Es algo completamente ilógico e inexplicable. Es un sentimiento extremadamente loco. Cada vez que veo una foto tuya, te veo en la tele o en un video, siento que todo el mundo a nuestro alrededor para. Sí, nuestro alrededor, porque cuando te veo siento que estoy con vos. Cuando mirás a la cámara con esos orbes celestes azulados me dan ganas de saltar a la pantalla y atravesarla, para llegar a tus brazos y estrujarte entre los míos, decirte lo mucho que te amo y que sos el aire que respiro. ¿Cómo explicarte que, cuando escucho tu voz, mi corazón bombea sangre de una manera frenética y única, las manos me sudan y me quedo sin habla? Es algo que nunca jamás había experimentado, algo alocado pero hermoso. Porque te amo de una forma que ni yo misma entiendo; te amo más que a mi vida. No, me equivoco, te amo tanto como a mi vida, porque vos sos mi vida. Sos la razón por la cual existo, por lo único que vivo es para verte sonreír y escuchar tu melodiosa risa. Porque cada vez que reís entre dientes o te carcajeás de ese modo tan tuyo, mi cuerpo entero sufre una transformación: me siento viva, me siento completa al sentirte feliz. Y porque cada vez que hundís tus dedos en tu cabello, desordenándolo más de lo normal, mi corazón da un vuelco; porque sos completamente perfecto de una forma inusual. Sos perfecto con tus defectos, sos perfecto sin la necesidad de destacar (aunque lo hagas).
Te amo, más que a cualquier cosa o persona en todo el universo. Sos la razón por la cual sigo en pie, estás en todos mis sueños, ocupás todos mis pensamientos; sos la causa de cada uno de mis suspiros, de cada uno de los latidos de mi corazón. Gracias, simplemente por ser único, por ser especial. Te adoro, más de lo que te podrías imaginar jamás. Porque en ese cuerpo de un hombre de veintidós años, habita el niño de cuatro que amo y que sé que algún día voy a conocer. Porque sé que algún día voy a poder estar cerca tuyo; al menos para decirte que te amo en un grito, al menos para tocar tu mano apenas con la punta de uno de mis dedos. Pero algún día va a pasar, no voy a perder las esperanzas. Algún día vas a ser mi amigo y, quien sabe, podrías llegar a ser mío.
Te amo, como a nadie y más que a nada, Robert Thomas Pattinson.
"Cuida de mi corazón... Lo he dejado contigo."
take you meds |
0 people took their meds
